El bolsillo de los padres de los nuevos bachilleres se alivia con La Graduación va por la casa

 

Lucila López es la madre de Luis Atencio, quien se gradúa de la Unidad Educativa Nacional José Félix Ribas. Es el menor de sus seis hermanos y el único que ha celebrado su graduación de bachillerato con un acto solemne.
 
López cuenta que siempre ha debido cancelar los “paquetes” de graduación por sus precios incosteables. “Hoy solo tuve que pagar el pasaje hasta el Palacio de Eventos, lo conseguí vendiendo dulces de leche”, expresó con alegría.
 
Su esposo, José Atencio, piensa que el programa La graduación va por la casa es una inversión que la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo hace para el futuro del país. Él estima que “se hablarán cosas buenas de esta gestión, por los recuerdos que están dejando aquí en los muchachos, que son nuestro futuro y el país los necesita”
 
Eduardo Albillarañes admira la preocupación por hacer un acto agradable para los estudiantes como su hijo, el graduando del Liceo Marcial Nava, Andres Albillarañes. Él apoya el programa La graduación va por la casa debido a que “no hizo falta que los muchachos salieran con potes a pedir colaboraciones, ni dejar por fuera a los estudiantes de menos recursos”.
 
Tal fue el caso de Katia González, quien a duras penas podía pagar la mitad del paquete de 140.000 Bs que le habían ofrecido para graduar a su hijo mayor, Kendry Durango, del liceo Marcial Nava. Nunca imaginó que podría sentarse en el Palacio de Eventos y ver a su hijo recibir su título y medalla a través de una gran pantalla sin costo alguno. 
 
Agradable sorpresa
 
Francisco Frontado, padre del homónimo graduando, opina que celebrar la graduación “enaltece el valor del estudio en el joven, es una motivación para seguir adelante.” Él expresa orgullo por el logro de su hijo y el suyo propio. Aplaude la ayuda que la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo le ofrece a los bachilleres y sus familias. “A nosotros nos querían cobrar 25 dólares,” admite, “estoy feliz de que nos tomaran en cuenta”. Frontado espera que el programa continúe y agradece al alcalde del municipio, Willy Casanova.
 
Leticia González es la madre de Greidis Gonzales, quien se gradúa de la Unidad Educativa Nacional Evelia de Pimentel. Ella se sorprendió  al saber que su hija formaría parte de los beneficiados. “Me parece muy bueno, me alegra que se acordaran de ella y creo que se lucieron con esta graduación”, señala, “yo no pague el paquete, me pedían 60 soberanos”.
 
Yudith Montiel opina que este tipo de iniciativas dirigidas a los jóvenes deben continuar, “es difícil terminar de estudiar, los chicos se desaniman”, afirma, “su acto de graduación sirve como incentivo, ellos lo esperan después de tanto esfuerzo.” Destaca el esfuerzo de su hija, Yainibeth González, que según ella “no hace más que estudiar todo el día.”
 
Evelin Lizarzabal celebra y se le eriza la piel al decir “lo logramos, terminamos”. Ella considera que la graduación de su hijo, Brian Montiel, de la Unidad Educativa Colegio Vicente Lecuna, es un logro de la familia completa, que ha superado todas las dificultades. Para ella, el programa La graduación va por la casa es un “premio para los graduandos y para nosotros, el pueblo”. 
 
Lizarzabal espera que con el acto solemne los muchachos “salgan fortalecidos, que sepan que estudiar vale la pena”. Agregó que “ojalá todos los niños tengan estos beneficios a futuro, que ofrezcan becas y más oportunidades de formación.”