Periodismo, poesía y mujer…

Por: Yolanda Delgado
Oradora de Orden del Premio Municipal de Periodismo 2020 en homenaje a Olga Luzardo

 

La palabra no solo es pájaro y luz
La palabra es un hechizo milenario
Nacido de historias ancestrales
Aparece en las líneas
Y se esconde entrelíneas
en silencio
Además de pájaro
La palabra es cárcel
Inaugura diferencias
Anula verdades
Protagoniza blasfemias
Es neblina
Es abismo
Intercepta los seres
Funda con los números
La división de la vida
Puede vestirse de miseria o de ternura
Se queda vacía
cántaro hueco
o
Florece sentidos
Cavila oquedades
Arma
Todo comenzará cuando el silencio
-Geste la geografía semántica liberada-
Y Levante su alfabeto de miradas
Y un aluvión
- De vida y poesía-
Detruya el edificio
De palabras de medios tonos
Y de intenciones no resueltas
Será la era
De un lenguaje sin fronteras
Un nuevo sonido aleteará en las noches
Sin fracturas
Sin dobles filos
Sin sospechas”

Y.D.

Periodismo, poesía y no cualquier mujer: temas que hoy me envuelven, a la hora de pensar en Olga Luzardo y en el maestro Sergio Antillano, responsable de que la pluma de muchos egresados de la escuela, se revelara ante el periodismo vacío y mercantil.

Periodismo, ejercicio y formación

Cuando hablamos de periodismo, nos asaltan serias preocupaciones; nos remontamos a su oriundez y evocamos esa “entreagua” entre la literatura y la información que recién comenzaba a formatearse provocada por las velocidades que se aceleraban con las tecnologías emergentes: el telégrafo, la radio, el cine…, Poco a poco los cables fueron decidiendo las pirámides invertidas, las cinco wh, la segmentación del mensaje, y la imposición de la fórmula que diera origen a la profesión. ¡Imagínense ahora!, si eso formateó una disciplina de la información masiva a principios y mediados del siglo XX, la nueva problemática entre la veracidad, la mentira, los falsos positivos, la posverdad, solo es producto de la evolución perversa de este sistema que ve en los medios y en sus esclavos operadores, la posibilidad de su permanencia.

La palabra quedó rezagada en la carrera, por ende, la reflexión y el pensamiento. La escuela del periodismo mercantilizado, el que defiende la Libertad de Prensa más que la Libertad de Expresión e Información, se unió a la comparsa de los “massmedia” que modelaron la cultura de la dependencia, del dependiente, del encandilado, del “neocolonizado”, la cultura que refrenda y crea el modus operandis del esclavo.

Pero aquí abajo, abajo”, como dijo Benedetti, se mantuvo la palabra cuestionadora, y los poetas fueron los que pudieron quebrar ese modus operandis, a pesar de las escuelas “norteamericanizadas”, o subyugadas por la excelencia y la gerencia; el periodismo de los pasillos contestatarios, el periodismo interpretativo que se arrojaba a la “miseria de las trampas”. Toda América Latina fue terreno fértil para este latido que “extramodernamente” se mantuvo y se mantiene.

Periodistas poetas, poetas periodistas, palabreros del realismo mágico, de lo real maravilloso, del nuevo periodismo, enlazados con su militancia crítica y combatiente, mantuvieron sus trincheras ante la avalancha.

La disciplina signada por la premura del tiempo, pautada por las velocidades modernas, apremiada por el instante noticioso… ha establecido la más eficaz manera de fragmentar el mundo, la más experta y estudiada canalización de la tragedia humana, convertida en formato y mercancía, vertida sobre el papel, o lanzada en simulacros de telenovelas…como “golosinas visuales”…

No hay tiempo para la reflexión, para el análisis…La producción tiene que ir contra-reloj, y debe venderse porque caduca…

Por otro lado, la formación del periodista se entubó hacia el “norte que ordena” se limitó a fórmulas y esquemas que permitieran generar mensajes como productos, segmentaciones que “facilitaran” a la empresa venderlo, y al mismo tiempo, lograr la dominación ideológica del capital, sobre las múltiples verdades de los pueblos… Tocar fondo y encontrar los vínculos que nos hacen humanidad y vida, quedó fuera, en el mejor estilo del método científico positivista…

A estas alturas, saber técnicamente sobre el medio, sobre formatos; adquirir experiencias en el manejo de géneros, fórmulas, estéticas y noéticas lingüísticas, quedan en el rango de la pericia técnica… Pero concienciar, saber de la vida, verla en su total y bella tragedia, tomar partido por la investigación, hurgar en la médula de la humanidad, ver las interconexiones del mundo… Sentir el latido de la Madre Tierra… es urgente, formarse para la transformación es clave. Un mundo de compromiso con la vida, y amerita un ser humano formado de manera integral e integradora, no fragmentado y especializado en pedazos…

Esa reflexión sería el punto de partida para que nos responsabilicemos por abordar el periodismo, y dominar desde la reunificación de conocimiento, el sentimiento y la piel, al hombre y a la mujer sensibles y conscientes, que reseñen a los pueblos y al planeta y “tomen partido hasta mancharse”.

Periodismo rebelde, poesía y mujer

El ojo fraccionador de Occidente, truncó el manejo de la palabra florecida, desdoblada, multicéntrica, para ponerla al servicio de la dominación ególatra. Que para qué sirve la poesía, le preguntarían a Olga, nos preguntan los mercaderes de la verdad que se mide y se pesa…

Qué para qué sirve la poesía?

¿Que para qué nos atrevemos al vértigo?

¿Qué para qué nos asomamos al abismo?

Nada más revelador

que la palabra desdoblada

en dimensiones y timbres…

Nada menos real que lo literal

Nada más real que la metáfora…

La poesía nos delata y define

Es humanidad…

¿Que para qué sirve?

Para volver a la primera era,

cuando Babel

aún no se levantaba

sobre la primera huella

amorosa y viva

en las cavernas…

Limpia y diáfana

“…Como el aire que respiramos “trece veces por minuto”…”

Lanzada y trazada en arrebatos o caligrafías…

La poesía florece luces, sombras, matices, lucidez y locura, humanidad de golpe con sus contradicciones…Llave maestra que trasciende y hace que nos entendamos y nos encontremos sin ruidos, en cadencia, más allá de lenguas y fronteras…

Sin poesía, no hay senderos, ni caminos, ni utopías, y mucho menos, “eutopías”…

Sin poesía, trajinada en las calles, en oficinas y hogares, seguiremos desatando tempestades sin arreboles, fundando bandos; solo seremos un tránsito por la tierra, definido por el vocablo hermético e iracundo…Estaremos sentenciados a sucumbir ante la vida, olvidados.

¡En silencio!

Muchas y muchos nuestroamericanos asumieron este camino: Galeano, Walsh, Benedetti, García Márquez; en nuestro territorio entre muchos, Otero Silva, Héctor Mujica, Federico Brito Figueroa, Federico Álvarez, Antillano , Ignacio de la Cruz, Vidal López, Blas Perozo o Cheo González; y en el lado femenino Carmen Clemente Travieso, María Teresa Castillo, Miyó Vestrini, Teresa López Bustamante, hija de Eduardo López Rivas, fundador del Zulia Ilustrado y hermana de Eduardo López Bustamante creador de El Fonógrafo…Y por qué no, a la pluma de una operadora política de oposición franca al proceso revolucionario, Marlene Nava, quien dibuja de manera brillante identidades y memorias, y que sin duda y como lo sabemos los periodistas militantes, ha aportado poesía y belleza en innumerables publicaciones. Nosotros, como revolucionarios, a cielo despejado, agradecemos su aporte,

Este periodismo procuró mantener el vínculo con la poesía, la reflexión, la investigación, el análisis, el nervio trémulo de quien domina la palabra y el pensamiento. En este sendero… aparece una figura inmensa en el siglo XX…

Periodismo y mujer, periodismo y poesía, periodismo y militancia, periodismo y compromiso histórico y social… Periodismo en tiempos de oscurantismo y esclavitud, periodismo consciente y valiente, veraz y consecuente, periodismo de estética y ética, poético y noetico, en tiempos de revolución en revolución del periodismo.

Todos temas que podríamos tratar segmentados, por capítulos, por capas, por partes, así como la labor de un arqueólogo que cava y va encontrando pedazos de verdad que ensambla y clasifica para dar cuenta del devenir a partir de lo ancentral.

Pues en nuestro caso, no. Todas y cada una de estas aristas, pertenecen a un pájaro de alto vuelo, todos y cada uno de estos aspectos, hacen de Olga Luzardo, la heroína de nuestra epopeya patria del siglo XX, gestadora de la palabra-acción que en cada una de esas instancias, en alquimia, se transformaba en Olga, y nada más.

¿Quién es Olga Luzardo…?

Además de saber que nace en Paraguaipoa, un 29 de febrero de 1916, que vivió entre nos 100 años lúcidos, ¿Quién? Además de un perfil político coherente e indeclinable,…Quién además de ser maestra, comunista, activista, formadora de cuadros de su Partido Comunista entrañable, periodista y poeta…Quien además de haber dejado sus Huellas Frescas y haber florecido como Flor de Captus. Entre papeles…¿Quién…?

Ella lo describe

Soy distinta...

¿No ves que soy distinta a las otras?

Que llevo en mis cabellos tinta

y no azabache?

Que son aceitunadas

mis carnes de mestiza

y no cobrizas?

Que tengo los pies grandes

de tanto andar descalza

y llevo en las pupilas

una visión lejana?

 

¿Seré tal vez la única

que vive, de mi raza?

vendré de alguna gens

y siendo una iroquesa,

por qué quieren que sea

esclava como todos

y que no me preocupe

por libertar a otros?

Tal vez yo venga, amigos,

de aquellas sociedades primitivas

de los antiguos indios

y por eso se lea en mis pupilas,

esa visión lejana,

que hace mis grandes ojos

tan distintos...

 

Tal vez de aquí provenga

mi indomable deseo de ser libre.

Tal vez, la dignidad

que en mí habéis visto

me venga de los indios.

Mi rara dignidad,

que no respeta

ni dogmas ni principios.

Lo dijo en un trabajo monográfico la Dra. Ibarra: heroína de mil batallas, luchadora incansable, y una de las pocas mujeres que dio su aporte en la clandestinidad durante el siglo XX que finalmente parió una especie de aurora en su Venezuela entrañable.

Desde el periodismo, desde la poesía, desde la militancia y desde mi ejercicio de mujer hacia la liberación personal y colectiva, he dialogado con Olga Luzardo, y en eso cito a la escritora y estudiosa de Olga, la profesora Ileana Morales: Se dialoga con el poeta, cuando se le lee. Se le escucha. Y yo he escuchado el grito rebelde y comprometido de la mujer de su tiempo que asumió la estética para arremeter contra los discursos embelesados y llorosos, para hacerlos progresivos y revolucionarios en el ámbito estético poético y estético noetico…

Carga poética, en el sentido social…La profesora Morales nos presta este párrafo que lo describe lucidamente:  

Convicciones y pasión…Una libertad del pensamiento poético, donde la música, el ritmo, retumban y despliega un llamado de la conciencia sin caer en lo inútil, en el adorno innecesario. Una palabra que no omite. Una coincidencia verbal entre la verdad existente, (lo vivido), y la verdad poética o ficcionada o figurada porque como lo dice Olga en entrevista realizada por el cineasta Ivor Cordido, “la opinión no conciliada con lo existente es un crimen, es decir su obra artística cabalga con su compromiso político e ideológico”.

Porque soy rebelde

y tengo la entraña

preñada de anhelos;

porque soy desnuda

de vanas mentiras

a donde ir me toca;

 

porque llevo siempre

la frase más dura

prendida en la boca,

para regalarla

a quien me provoca;

han creído muchos

que soy una cosa

que cualquiera toca,

que es fácil tomarme

como el agua fresca,

que cualquiera puede

morder en mi boca...

 

Pero se encontraron

con que estaba ignota.

Con que no podían

extender la mano

hasta mis alturas.

Y volvieron mustios.

Deseando tocarme,

queriendo que fuera

esa cosa fácil

que tanto soñaron...

Porque soy difícil

como matemáticas.

Y por ello se agiganta, se yergue, se empina, sobrevuela y llega hasta nosotros como Neruda, como Vallejo, como Galeano y Benedetti, como Rodolfo Walsh, como Juan Gelman. Convencidos de que realidad, opinión argumentada y poesía, deben conciliarse en la postura de un creador honrado desde el José Martí de la Edad de Oro.

Voz de la calle, irreverencia del poeta, develaciones de verdades, savia vital.

Su labor poética y periodística está clavadas en el costado como lo dijo en una ráfaga de amor. el gran Leon Felipe hablándonos de esta gens poeta:

Ni de tu corazón/ ni del horno divino de Vulcano/ han nacido tus alas/ entre todos los hombres las labraron/ y entre todos los hombres/ en los huesos/ de tus costillas las hincaron/ la mano más humilde te ha clavado/ un ensueño/ una pluma de amor/ en el costado…

Y en ese camino, una historia que hoy tributamos… Olga la combatiente que mantuvo su voz en alto siempre y nos dejó su palabra navegante entre aguas, pero segura de llegar con los “Remos” de su gran amigo y maestro Jesús Enrique Lossada, “al puerto de la claridad…”

Su humanidad está aquí, y celebro que se descubra su epopeya histórica, su presencia no solo para los académicos y universitarios tardíamente, que la hurgan y la develan en diccionarios y enciclopedias, en estudios y monografías; celebro que hoy Olga se nombre entre periodistas, que la poesía se revele como como herramienta, como “arma cargada de futuro”, como posibilidad cierta de aprehender la humanidad desde sus matices y múltiples timbres. Para que se crea fervientemente, que no se pierde tiempo cuando atendemos lo verdaderamente humano.

Ella encarna la verdad del periodista en revolución y permite enfilarnos hacia una revolución en el periodismo, ella es una de las huellas a seguir para que surja ese nuevo ejercicio del periodismo que supere a la sociedad del individuo, para llegar a la sociedad de las personas… Esa instancia que hace que seamos todos y todas… Mujer nueva, Hombre nuevo, enraizados en lo primigenio de la humanidad, sin fracturas, operadores semánticos, manejadores de la palabra que nos hace “Poesía de ser”, comprometidos con la vida; reflexión, y no repetición; verdades y no posverdades, mensaje y no montaje… Reseña diaria para entender, y no publicidad para vender. Periodista y poeta, que va juntando los pedazos del colectivo mil veces desmembrado, y en un solo grito hacerse pueblo y vida para sí… El periodista debe alcanzar ser poeta, como el obrero y el labrador lo logran con sus manos… Creará formas para ser sujeto y colectivo, y para ser herramienta de esa humanidad y vida en bien común…

Como Olga Luzardo.

Nota: Gracias a Olga Luzardo, a Gabriel Celaya, a Jesús Enrique Lossada, Ileana Morales, Gadamer, Ramonet, León Felipe, Benedetti, Ibarra por prestarme frases y poemas para algunas pinceladas de este texto.

 

 La Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, en su interés por reconocer la labor periodística desarrollada en el municipio, anunció las bases para participar en el Premio Municipal de Periodismo 2020, en honor a la periodista zuliana Olga Luzardo.

El alcalde bolivariano, Willy Casanova, destacó que, más allá de la pandemia por el COVID-19 y de la cuarentena que se mantiene en la ciudad, es necesario reconocer el valioso trabajo de los comunicadores sociales, especialmente en lo que se refiere a la difusión de las medidas de prevención del coronavirus.

En ese sentido, Casanova animó a periodistas y comunicadores populares a participar con sus trabajos en esta premiación, enmarcada en la celebración del Día Nacional del Periodista el 27 de junio.

Publicamos tres trabajos sobre Olga Luzardo para mostrar su obra. En el primero están las líneas sobre su quehacer periodístico y político; en los otros dos, entregamos un compendio de su obra poética y literaria. Si queréis leer sobre su trabajo, dale clic sobre el título de tu preferencia.

Mensaje Rebelde

Una nota sobre Olga Luzardo

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Poesía y Militancia Olga Luzardo
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