Drenajes limpios para la ciudad

Visitas: 18455

¿Por qué nos acordamos de Santa Bárbara sólo cuando truena? El director general de Servicios Públicos de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, Roberto Rojas, resalta que “los drenajes son uno de esos servicios que la gente no los ve, realmente pasa por encima de ellos, puede que le importe o no, solo los siente cuando están afectados”. Cuando llega la inundación.

Rojas resalta lo vital de que los habitantes de la ciudad tomen conciencia ciudadana. De no arrojar a las calles y cañadas desechos o basura que, al acumularse, bloquean los drenajes, los cuales deben estar libres de obstáculos para el desagüe al caer las lluvias.

Rojas resalta que el problema “no es la colocación de la basura específicamente en el drenaje, en la alcantarilla como tal, sino que en cualquier espacio que uno arroje un papel, eso va a ir directamente al lugar de disposición según la inclinación de cada vialidad. Entonces no es solamente la conciencia de cuidado del drenaje, sino también de la no colocación de desechos en espacios no permisados o no correctos”. La solución del problema parte de no generarlo.

Destaca que el plan de mantenimiento de drenajes lleva tres años continuos en ejecución en Maracaibo y ello implica, entre otras acciones, una labor ardua de la Dirección de Servicio y Mantenimiento Urbano, en la cual “un grupo de jóvenes que desarrollan actividades que no son comunes, se meten debajo de nuestra vialidad, en tuberías con espacios bastantes complicados, con poco oxígeno, y garantizan la limpieza manual de esos espacios”.

También pone de relieve que “la Dirección de Servicios y Mantenimiento Urbano de la Alcaldía de Maracaibo ha venido realizando un esfuerzo titánico para lograr recuperar el sistema de drenaje de agua pluvial de Maracaibo”.

El plan de mantenimiento de drenajes lleva tres años en ejecución


Comenzar de cero 

El plan de mantenimiento de drenajes lleva tres años en ejecuciónEl director de Servicios y Mantenimiento Urbano, Nordin Merhi, señala que a la gestión del alcalde Willy Casanova le tocó arrancar de cero en esta materia, pues “no existía ni la Dirección, ni el responsable, ni la estructura, ni la cuadrilla, ni los planos, ni el punto de cuenta, ni nada, del mantenimiento de drenajes. Eso no existía”.

En la ciudad había drenajes, como el de la avenida 100 Sabaneta que tenían más de 10 años sin limpieza, “lo cual ocasionaba la acumulación, en tiempos de lluvia, de grandes espacios de agua, donde incluso no se podía transitar, ni con vehículos ni peatonalmente”, expone Roberto Rojas.

En la actualidad se ha realizado un sondeo de los drenajes de agua pluvial y se ha clasificado aquellos “que en temporadas de lluvias hacen colapsar algunos sectores de la ciudad, dándoles prioridad para su limpieza y mantenimiento”, explica Merhi. En este grupo se encuentran los de la avenida Libertador, en específico el del distribuidor Jesús Enrique Lossada; el cual “siempre que habían precipitaciones hacía colapsar buena parte del centro de la ciudad”. También están los drenajes de la avenida La Limpia, el de la avenida Sabaneta, los del barrio El Gaitero, la comunidad de Puerto Rico, la Curva de Molina  y la avenida El Milagro (diagonal a la plaza El Ángel). Los trabajos realizados son de corte correctivo y preventivo.

La gestión actual incluye la recuperación de esos sistemas del corredor vial Universidad (av. 61), el del tramo Bomba Caribe antiguo Core 3 y se trabaja ahora en el corredor de la avenida 6 de Santa Rosa de Agua, cuyas calles quedan intransitables en temporada de lluvias.

Nordin Merhi enfatiza que a los trabajos ejecutados y concluidos, “periódicamente se les realiza supervisión y mantenimiento para evitar que colapsen nuevamente y para subsanar por completo la problemática existente en materia de drenaje de agua pluvial, en las distintas parroquias del municipio”.

Informa que se cuenta con una cuadrilla de drenaje de agua pluvial, constituida por 23 obreros, que son supervisados por ingenieros en obra civil.

 


Un taller de tapas y rejas

La Alcaldía abrió un taller para la fabricación de tapas de concreto y rejillasLa Alcaldía abrió un taller para la fabricación de tapas de concreto y rejillas. Fotografía:

Refiere el director general de Servicios Públicos “que las direcciones de la Alcaldía, en su mayoría, desarrollan sus actividades con personal calificado, “con nuestros propios y experimentados trabajadores contratados, y no con empresas ni proveedores”.

Tal es el caso del taller para la elaboración de tapas de concretos y rejillas de metal para los drenajes de la ciudad, que fue creado por la actual gestión municipal. Este taller de herrería para rejillas, especifica Nordin Merhi, está conformado por 11 personas: herreros, armadores, obreros y pintores y en el taller para tapas de concretos participan nueve personas: albañiles y obreros. Una ingeniera y una inspectora certifican que se cumpla con todas las normas vigentes para la fabricación de estas piezas.

Merhi contabiliza que en los últimos dos meses se instalaron más de 150 tapas de concreto en diferentes puntos de Maracaibo. Por su parte, Rojas subraya el papel que deben jugar las diferentes instancias del sistema del gobierno y del Poder Popular, como la vigilancia ciudadana, para que estas vías de escape de las aguas pluviales se mantengan limpias y despejadas.


Fumigación y salud

Las 18 parroquias y sus 90 ejes son fumigadasOtra de las labores de prevención realizadas por la Alcaldía es la fumigación. Roberto Rojas precisa que para este año se han priorizado 32 ejes correspondientes a 16 parroquias de la ciudad. Se da mucha importancia a las zonas aledañas a las cañadas, “puesto que son las más afectadas por la reproducción de insectos propagadores de enfermedades endémicas”.

En este plan, se despliegan además una cuadrilla de fumigación por la ciudad para atender las 18 parroquias del municipio, también “contrarrestando el contagio de la COVID-19”.

 


Con el agua al cuello 

Greysi Fernández afirma que puede hablar con propiedad de los desastres que generaban los drenajes colapsados de la Curva de Molina, porque los vivió y los sufrió, además porque lleva asistiendo al mercado de este sector desde los cinco años, con su papá, que era vendedor en el lugar. “Esto era horrible, todo se inundaba, las cloacas se desbordaban”, cuenta esta comerciante que ahora suspira con tranquilidad desde su puesto en el Mercado Curva de Molina, que construyó la Alcaldía de Maracaibo. Fernández afirma que antes de que la gestión del Alcalde Willy Casanova rehabilitara la Curva de Molina, la sola amenaza de lluvia los ponía a temblar; la mercancía debían subirla a los tarantines para que no se la llevara la corriente de agua, amén de que desaparecían los clientes, que se negaban a comprar en medio de aguas putrefactas. “Las obras que el Alcalde ha hecho aquí en la Curva son de mucho significado para nosotros los que tenemos tanto tiempo acá. La Curva cambió no cien por ciento, sino un mil por ciento, dio un giro total”.

En el ambulatorio Urbano II de Ziruma, en la parroquia Juana de Ávila –al norte de Maracaibo– agradecen también el arreglo de los drenajes en la comunidad, ya que anteriormente el curso de las aguas se paralizaba y generaba una inundación que entraba al centro de salud y obligaba a su cierre por largas temporadas, con lo cual se afectaba a las poblaciones de Ziruma, Las Tarabas y Las Corubas. Elizabeth Gómez, trabajadora social de este recinto, cuenta que la situación –que duró años– causaba graves problemas de salud en la zona. “Esto se ponía horrible cuando llovía, todas las aguas reventaban por el ambulatorio”, recuerda. Gracias a la intervención durante la gestión de Willy Casanova, explica, el problema se solventó. Ahora lo que esperan es el “cariñito” para el ambulatorio, que necesita ser rehabilitado.

 

Por Lisbeth Rosillón
Oficina de Comunicación e Información
Alcaldía Bolivariana de Maracaibo

Compartir: